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Grandes personajes de warhammer

10 años 7 meses antes #32151 por ZeRgLiNg
Si te gusta muxe, te vendo la miniatura de egrimm, montado a dragon(como debe ser) el dragon pintado de rojo i negro i el egrim pos del color tipico, buen nivel de pintura i detalle

Knowledge is Power. Power is knowledge

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10 años 7 meses antes #32169 por Hiro
Eltharion el Implacable Este es el trasfondo de Eltharion antes de ser derrotado por Maleith (antes de ser ciego) cuando montaba en grifo y era magode nivel 1.


En el 260º año del reinado del presente rey fénix, Finubar el Navegante, Eltharion se convirtió en el primer Alto Elfo en haber encabezado una incursión con éxito contra Naggarond y haber vuelto con vida. Ya antes del desembarco de los Altos Elfos, Eltharion demostró ser un experto estratega al derrotar la enorme flota que los Elfos Oscuros habían enviado a detenerlo. Tras un excelente movimiento consiguió ocultar sus naves dragón detrás de una isla rocosa y, cuando el resto de su flota se retiraba, apareció por el flanco de las bestias marinas de los Elfos Oscuros y las atravesó con los afilados arietes de sus naves. Mientras la confusión se extendía por la flota de los Elfos Oscuros, los navíos de los Altos Elfos en retirada volvieron a la refriega y los arrasaron con disparos de sus lanzavirotes, de modo que los Elfos Oscuros fueron aniquilados en cuestión de minutos.

El ejército de los Altos Elfos era pequeño, pero Eltharion cruzó a toda prisa las tierras desoladas de Naggaroth, tomó por sorpresa los fuertes y asentamientos de los Elfos Oscuros que se fue encontrando y los arrasó completamente. El propio Eltharion montado en su grifo Ala de Tormenta acabó con todos los que huían para asegurarse de que ningún Elfo Oscuro llegara a avisar al Rey Brujo. Cuando por fin llegaron a Naggarond, los Elfos más intrépidos se disfrazaron con los uniformes de los Elfos Oscuros que habían capturado, entraron en la ciudad y abrieron las puertas desde dentro. El ejército de Altos Elfos que esperaba fuera entró en masa en la ciudad y lo arrasó todo quemando edificios y matando a todo el que se ponía ante ellos. Fue justo cuando se preparaban para retirarse y regresar a sus barcos cuando se produjo el desastre y Eltharion cayó herido por la hoja de una Elfa bruja. Él le devolvió el golpe y decapitó a su atacante, pero el mal ya estaba hecho y el veneno de la espada corría ya por sus venas. La incursión había sido un éxito, así que el ejército alto elfo volvió a Ulthuan habiendo sufrido un número de bajas insignificante, pero, para cuando atracaron en Cracia, Eltharion se encontraba ya cercano a la muerte.

La noche de su regreso, los Altos Elfos acamparon cerca de la costa, ya que la travesía había sido ardua y ya era de noche. Ninguno de ellos poseía los conocimientos necesarios como para curar el veneno de los Elfos Oscuros, así que, con gran pesar, los tenientes de mayor confianza de Eltharion lo depositaron en su tienda, con la certeza de que por la mañana ya estaría muerto.

Por la noche, Eltharion se despertó agitado. Al abrir los ojos vio como en sueños una aparición y se percató con horror de que aquella silueta fantasmal pertenecía a su padre Moranion. El fantasma estaba todo ensangrentado y tenía el cuerpo lleno de cortes de espada y heridas de flecha, por lo que Eltharion se dio cuenta de que su padre había muerto. El espíritu le habló y le explicó que su hogar ancestral de Athel Tamarha había sido destruido. Cuando se despertó del todo, el veneno de los Elfos Oscuros estaba ya curado y el fantasma había desaparecido; pero entonces vio que en el suelo, donde había estado el espíritu de su padre, descansaba la Espada Colmillo, la legendaria reliquia de su familia. Comprendió que su destino era vengar a su padre y a su hogar. Se levantó de la cama, asió la espada y, al levantarla, sintió que se le renovaban las fuerzas.

Por la mañana, los sorprendidos comandantes altos elfos se encontraron con su señor despierto y alerta, pálido pero fuerte. Con rostro sombrío les contó su visión y la misión que le había sido encomendada. Les instó a regresar a las naves y zarparon hacia Yvresse a toda velocidad. Al surcar las olas del puerto, se encontraron con que la gran ciudad estaba asediada y las calles estaban atestadas de Goblins y Orcos luchando contra unos pocos defensores elfos. Sin perder ni un segundo, fueron a toda prisa hacia la costa y se unieron a la lucha.

Los sentidos incrementados proporcionados por su talismán mágico permitieron a Eltharion ver las fuerzas que se ocultaban tras el ejército de pieles verdes. Un repugnante chamán goblin iba dando vueltas alrededor de la gran torre de guardia montado sobre una enorme serpiente alada absorbiendo la energía de una imponente piedra guía; Eltharion lo reconoció al instante como el asesino de su padre. Deteniéndose solo un momento para dar una orden a sus mejores soldados, se elevó por los aires y cargó contra el chamán.

Eltharion era un poderoso guerrero, pero el chamán ya había absorbido una enorme cantidad de energía de la piedra guía y lanzó un potente rayo mágico que abrasó al Alto Elfo. Eltharion no podía hacer nada para repeler los hechizos malignos. Pero, justo cuando parecía que iba a caer hecho pedazos, las tropas de elite que había enviado hacia la torre completaron su misión y entonaron la Invocación de la Dispersión. La fuente de poder del chamán se interrumpió y este vaciló sorprendido. Aquello fue todo lo que Eltharion necesitaba. La Espada Colmillo centelleó y rebanó la cabeza del Goblin, que se precipitó a las calles cientos de metros más abajo.

Después de aquello, el ataque de los pieles verdes perdió intensidad. Cambiaron las tornas de la batalla y los embravecidos Elfos contraatacaron en la ciudad. Eltharion no se detuvo para saborear la victoria, sino que se dirigió hacia la torre de guardia y se pasó toda la noche tratando por todos los medios de sellar el poder de la torre. A la mañana siguiente, ni el nuevo amanecer ni la multitud agradecida lograron arrancarle una sonrisa. Fue elegido Guardián de Tor Yvresse en reconocimiento a su hazaña y, a partir de entonces, a aquel héroe obsesionado con los recuerdos se le pasó a llamar Eltharion el Implacable.


Todos sabemos lo que le paso al pobre chico despues de esto, su orgullo le hizo ser derrotado por malekith y despues de un tiempo se le paso a llamar la Espada Blanca consiguiendo incluso herir a nuestro rey. Luego tras una incursion a Naggaroth, shadowblade le enseño el uso que tienen los venenos en nuestro reino.

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10 años 7 meses antes #32207 por Hiro
Azazel Príncipe de la Condenación

Cuándo Azazel abandonó la humanidad y consagró su alma mortal al
servicio de Slaanesh nadie podría decirlo, pero se rumorea que en el remoto
pasado era el líder de la Tribu de Gerreon, una de las doce grandes tribus
que seguían a Sigmar, el Primer Emperador. La leyenda dice que traicionó a
su Señor y escapó a los Desiertos del Norte, jurando lealtad a Slaanesh, el
joven Príncipe del Caos.
Azazel fue grandemente recompensado por su señor, y se ganó
rápidamente su estimación. Tras haber matado a Artahr, el consagrado
Paladín de Khorne en combate individual, Slaanesh se fijó en Azazel y lo
elevó al estatus de Príncipe Demonio, nombrándole comandante de las
Legiones Demoníacas del Príncipe del Caos.
Se dice que la belleza de Azazel sólo se ve superada por la de su amo
y señor. Pero su belleza irresistible tiene una contrapartida mortífera.
Aquellos que lo han mirado nunca olvidan la tentación sensual que despierta
su presencia. Es una belleza que evoca la alabanza, y una tentación que
enferma el alma.
El pelo de Azazel es largo, negro como el azabache, y fino como el
lino. Dos grandes cuernos lacados coronan su hermosa frente. Sus ojos
desbordan inocencia, y sin embargo resultan cureles, calculadores y
despiadados. Su suave piel es blanca, del color de la porcelana más fina. Sus
movimientos son gráciles, y sus miembros largos y delicados. En su mano
derecha empuña una espada mágica que se estremece como si estuviera
viva, y su mano izquierda es una garra quitinosa, delicada pero mortífera.
Sus alas son del blanco más puro, de una belleza inalcanzable por los
cisnes o cualquier otra creación de la naturaleza. Con ellas Azazel planea
sobre el campo de batalla, a veces lanzándose en picado para atacar a sus
enemigos, y sin embargo jamás llega a posar sus pies en el suelo. Azazel
viste ropajes tejidos con las más puras sedas, y su cuerpo está cubierto de
resplandecientes joyas y brillantes piedras preciosas.
Azazel está al mando de una de las Legiones Demoníacas de su amo,
y bajo sus órdenes los ejércitos del Príncipe del Caos han disfrutado de una
gran victoria tras otra. La mayor parte de sus enemigos abandonan el
combate incluso antes de que éste comience, ya que pocos pueden llegar a
dañar un ser tan encantador y maravilloso como Azazel.
Él, por su parte, no tiene tantos escrúpulos...

Azazel ve en el interior de las almas y los corazones de los hombres, e
incluso sus más profundos deseos y sus pasiones secretas le resultan
evidentes. Con su voz argentada Azazel susurra a sus oponentes,
prometiéndoles que tendrán todo lo que deseen si abandonan la insensatez
de oponerse a Slaanesh y en vez de ello se libran a la piedad del Príncipe del
Caos.
Y hay muy pocos que puedan resistirse a sus tentaciones. Todos los
que conocen su existencia temen enfrentársele en batalla, pues el precio de
caer a los pies de Azazel no es sólo la muerte corporal, sino que también
comporta la perdición del alma.
En la batalla de los Yelmos, una compañía de fanáticos Templarios de
Ulric había jurado ante la llama de Ulric en Middenheim que acabarían con
Azazel o morirían en el intento. Pero antes de haber finalizado la batalla, los
Templarios habían quedado convertidos en imbéciles balbuceantes, esclavos
del más mínimo capricho de Azazel. Éste les puso collares en sus cuellos y
les hizo caminar a cuatro patas como perros para divertir a su amo Slaanesh.
El Caballero Andante Guido de Brionne buscó a Azazel con la intención de
desafiarle a un combate singular para completar así su búsqueda del Grial,
pero finalmente terminó arrodillado ante el Príncipe Demonio, solicitando que
aceptara su sumisión más absoluta. Riendo a carcajadas, Azazel cercenó la
cabeza del Caballero Bretoniano que se mantuvo quieto en pie, convencido
de la justificación del acto. ¡Desdichados de aquellos que se enfrenten a
Azazel, la mano derecha de Slaanesh!


Azazel es el nombre de una entidad demoníaca. Su origen es hebreo y significa "la cabra de emisario", o "chivo expiatorio" expuesta en Levítico 16:8-10, y que no vuelve a ser mencionada en ninguna parte más de la Biblia hebrea. Se origina de dos palabras de raíz, aze, significando la cabra, y azel, significando la salida. Otro posible origen del nombre es que sea un derivado de las palabras hebreas -azaz-, que significa veneno, y -el-, resplandeciente o luminoso (hay que indicar que este sufijo se aplica a casi todos los ángeles y a buena parte de los ángeles caídos).


Este nombre es mencionado en el libro apócrifo de Enoch (o Henoch), y más tarde en la literatura judía. De acuerdo al Enoch, Azazel era el líder de los grigori (también conocidos como los "observadores"), un grupo de ángeles caídos que copularon con mujeres mortales, dando origen a una raza de gigantes conocida como los Nephilim. Azazel es particularmente significativo entre los grigori porque fue él quien enseñó a los hombres cómo forjar las armas de guerra así como enseño a las mujeres cómo hacer y utilizar los cosméticos.

Eventualmente, las enseñanzas de Azazel crearon tal iniquidad entre los hombres que Dios decidió destruir toda la vida en la Tierra con una gran inundación, salvando solamente a Noé, la familia de Noé, y a siete parejas de cada especie de animales "limpios", y un par de cada especie de animales "sucios", de los cuales escaparon a la destrucción viviendo durante un año en el Arca de Noé que Dios le mandó construir.

El nombre "Azazel" se encuentra en la biblia en Levítico 16:8, 10, y 26, pero no se enumera como una entidad o espíritu, sino como la ceremonia del chivo expiatorio, que consiste en enviar al chivo expiatorio para vagar en el desierto junto con otra cabra a la cual se sacrifica ante Dios, después el "azazel" se conduce hacia las afueras del desierto y se libera como prueba de que no hay más culpabilidad en la comunidad.

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10 años 7 meses antes #32214 por Hiro
Aenarion el Defensor

Sacado de Marcus Beli

La historia de los elfos oscuros, es la historia de una maldición, y por encima de todo es la historia de un elfo. Aenarion el Defensor. Fue durante la época anterior a la caída de los portales polares, que unos seres venidos de las estrellas, y poderosos mas allá de toda explicación, moldearon el mundo de acuerdo a un Plan que tenían en mente. Los Ancestrales, que fue como se conoció a aquellos seres, crearon y ordenaron la extinción de numerosas razas, hasta que finalmente, tres fueron las estirpes destinadas a habitar el mundo: los Enanos, los Elfos y los Hombres. De estos tres linajes, los elfos demostraron una natural predisposición y habilidad para el manejo de los refinados vientos de la magia que corrían por el mundo, así fue que los Ancestrales enseñaron este arte a los elfos.
Los elfos prosperaron en la mágica isla de Ulthuan, expandiendo sus dominios posteriormente mas allá de los mares en múltiples colonias por todo el mundo. Pero si efectivamente los Ancestrales tuvieron alguna vez un Plan para el mundo, este quedó destruido sin remedio el día que el Caos entró en escena. La catástrofe se hizo notar en todo el mundo, y ningún lugar quedó a salvo de su influencia. Se cuenta que en el colapso de los portales polares, se abrió una grieta en la realidad dejando un paso libre a la disformidad, y que por esa grieta entraron corrientes de viento de magia incontrolada en su esencia más pura. El cielo cambió su color, una nueva luna hizo aparición en el cielo, y una lluvia de piedra de disformidad mutó a las bestias del mundo corrompiéndolas en espantosas criaturas mutantes. Pero eso no fue lo peor.
Con los vientos de magia corriendo descontrolados por el mundo, un terror aún mayor que las bestias encontró la entrada en el mundo. Eran los demonios, criaturas inmortales cuya existencia está fuertemente ligada a la disformidad, pero que en aquel entorno tenían total facilidad para materializarse allá donde querían. Fue una época de horror y sufrimiento, pues ante las huestes demoníacas nadie podía hacer frente. La disformidad no cesaba de vomitar escoria demoníaca sobre un mundo al borde de la extinción. Nunca el mundo estuvo tan cerca del final, y nunca las esperanzas fueron tan pocas, pero en aquel momento apareció un personaje de leyenda. Fue en esos días que Aenarion entró en el Templo de Asuryan para pedir la salvación del mundo y de su pueblo.
Durante el ritual, hizo toda clase de ofrendas a la Llama de Asuryan sin encontrar respuesta, hasta que al final, desesperado, se arrojó él mismo en el fuego. Las llamas la consumieron hasta su interior, destrozando su cuerpo e inundando su cerebro de dolor, hasta que se produjo el milagro. La carne antes quemada comenzó a regenerarse, renaciendo de sus cenizas como un ave fénix, y cuando salió por el lado opuesto al que había entrado del fuego de Asuryan se había convertido en la encarnación de esta deidad. Imbuido por el poder de Asuryan, pronto se opuso a las legiones demoníacas.
Con el favor de Caledor Domadragones, el mayor mago de la antigüedad, volaron sobre dragones a la fortaleza de Vaul donde se forjó la armadura sagrada de Aenarion y suficientes objetos mágicos como para equipar a los ejércitos élficos.
Los supervivientes de la primera incursión del Caos se agruparon en torno a Aenarion y a lomos de dragones partieron a la guerra. Fueron muchas las victorias, que bajo el estandarte de Aenarion, consiguió el pueblo élfico sobre el Caos, perfeccionando el arte de la guerra. De esta forma, la invasión fue frenada, y a esta victoria continuó un periodo de relativa calma. Aunque el enemigo no había sido totalmente derrotado.
La Disformidad oculta terrores mayores que los demonios, y las habilidades de los Cuatro Poderes van mucho mas allá del simple derramamiento de sangre. Realmente los elfos se habían convertido en un incordio para sus planes, y capitaneados por Aenarion eran un terrible adversario ha abatir. Además, los demonios que habían matado a placer en la primera incursión poco podían hacer bajo el fuego de los dragones que ahora acompañaban a los elfos en la batalla. La conquista del mundo pasaba por la destrucción de los elfos. Mas concretamente por la caída de Aenarion.
Así comenzó una nueva invasión Caos. Esta nueva incursión fue mucho más fuerte que la anterior, y pese a que los seguidores del Caos caían bajo las tropas de Aenarion, rápidamente eran sustituidos, mientras que cada baja en las líneas élficas suponía una grabe perdida. Si los elfos aguantaron tanto tiempo fue solo porque con ellos luchaba Aenarion. Pero no fue en el campo de batalla donde Aenarion sufrió la herida mas grabe.
Durante el tiempo de paz, Aenarion había desposado a Astarielle, la Reina Eterna, y tenido dos hijos, y por ahí encontraron los Cuatro Poderes una forma de atacar al Rey Fénix. Si todo formaba parte de una intrincada trama para hacer capitular a toda la raza élfica, o simplemente fue una misión de castigo, solo Tzeecht puede saberlo, pero cuando Aenarion supo que unos adoradores de Slaanesh habían asesinado a su mujer y que sus dos hijos habían desaparecido, la raza de los elfos quedó sentenciada hasta el final de los días.
Aenarion se encontraba entonces reunido con Caledor Domadragones. Caledor había descubierto la causa de la entrada del Caos en el mundo, y había ideado un plan desesperado por el que se podría confinar las mutadoras energías procedentes del norte, confinando a los demonios en aquellas tierras. Aenarion se había opuesto de primeras a los planes de Caledor, pero cuando supo la noticia de la muerte de Astarielle, se retiró a su tienda. A la mañana siguiente, juró muerte a todos los seguidores de los Cuatro Poderes y montó sobre su dragón Indraugnir hacia la Isla Marchita, con el propósito de desenvainar a Erradicadora, la espada del dios de la mano ensangrentada Kahela Mensha Khaine, para llevar a cabo su juramento. Caledor intentó hacerlo entrar en razón, pues Erradicadora es un arma maldita, un fragmento de muerte cristalizado, forjado por Vaul para Khaine, y si Aenarion cumplía su propósito condenaría a toda su raza. Pero Aenarion no quiso escucharlo. No fueron estos los únicos avisos. Durante el vuelo, los dioses élficos trataron de disuadirlo, haciendo aparecer tormentas con tanta rapidez como él las atravesaba. Finalmente, Aenarion encontró a Erradicadora, que frente a él se apareció con la forma de una espada, y aunque el espíritu de Astarielle se le apareció implorándole que no cumpliera su amenaza hizo caso omiso del espectro.
Mientras Aenarion sacaba la Espada de Khaine de su encierro, Caledor tuvo visones de la tragedia que habría de caer sobre toda la raza élfica, y pronunció la siguiente profecía:
“Y él reinará con una mano oscura y su sombra alcanzará todas las tierras. El acero será su piel y el fuego su sangre, y su odio conquistará todo lo que se alce ante él. No habrá espada forjada por Humano, Enano o elfo que le cause ningún temor. Aunque llegará el día en que el primer hijo nacido de noble sangre se hará con el poder. El niño aprenderá el manejo de la magia oscura y se pondrá al frente de un ejército de terrible bestias.
De esta forma, llegará el día de la caída del Rey Oscuro: no será el acero de una espada o una flecha lo que acabe con él, sino el poder de la magia oscura; y su cuerpo perecerá abrasado por las llamas y arderá durante toda la eternidad.”
Ahora Aenarion no era solo la encarnación de Asuryan, sino que Khaine también se disputaba por su alma. Y esto no tardó en ponerse de manifiesto. Aenarion, y en menor medida sus súbditos, los elfos de Nagarythe, los Naggarothi, sufrieron un cambio en su conducta. Cierto es que antes habían sido fieros guerreros contra las fuerzas del mal, pero ahora parecían disfrutar con estos actos de violencia. Esto hizo que el resto de elfos desconfiaran de sus hermanos de Nagarythe. Y al asombro por el cambio en la personalidad de Aenarion se unió el de la noticia de que se había desposado con Morathi, la bella vidente que había rescatado de unos adoradores de Slaanesh. De aquella unión nació Malekith
La guerra continuó, muchas batallas fueron libradas y muchos enemigos cayeron frente a los Naggarothi, mientras los demás reinos élficos se replegaban a sus propios dominios. Pero pese al poder del reino de Nagarythe, los enemigos no parecían tener numero límite.
Caledor que había asistido horrorizado al cambio en la actitud de Aenarion, decidió llevar a cabo su plan para derrotar finalmente a los Cuatro Poderes. Mediante un complicado ritual, los hechiceros élficos crearían un vórtice mágico en la isla de los Muertos, que succionaría los vientos de magia expulsados por la grieta abierta en la realidad al colapsar el portal dimensional.
En aquella batalla se convocaron los mayores ejércitos. Mientras los hechiceros de Caledor llevaban a cabo el ritual, los Naggarothi, junto a Aenarion se lanzaron al combate para que los magos no fueran interrumpidos.
El ritual se llevó a cabo pero a un muy alto precio. El número de vidas perdidas fue elevado. Los hechiceros que no perecieron quedaron encerrados dentro del vórtice para toda la eternidad sellando así el portal, Caledor entre ellos. Por lo que a Aenarion se refiere, él e Indraugnir se tuvieron que enfrentar a cuatro grandes demonios: una Gran Inmundicia, un Señor de la Trasformación, un Devorador de Almas y un Guardián de los Secretos. Durante la lucha, estos llamaban a Aenarion hermano, pero finalmente acabó con todos ellos. Heridos de muerte, tanto él como Indraugnir, volaron de regreso a la Isla Marchita. No se conoce el destino que ambos corrieron, solo que finalmente devolvió a Erradicadora a su altar. Y allí sigue hasta ahora.
Esta es la historia de Aenarion el Defensor, y de cómo el Caos fue confinado en el norte. La historia no está completa, pues simultáneamente una raza de druidas humanos ordenaron la construcción de diferentes círculos de piedras mágicos en la isla de Albion. Estos Círculos Oghan como son conocidos, fueron vitales, pues de la misma forma que el vórtice de la isla de los Muertos, absorbieron la corrientes mutadoras del norte, haciendo más estable el vórtice de los elfos. Pero pese a todo, la mayor tragedia para los elfos estaba aún por llegar, pues los elfos descuidaron sus defensas y bajaron la guardia.
Fue así, que el peligro llegó desde donde menos esperaban, desde la propia estirpe de Aenarion. Pues era Malekith el Justo, Malekith el Noble, Malekith el Traidor el que dividiría al pueblo élfico y se convertiría en el Rey Brujo de los Elfos Oscuros.

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10 años 7 meses antes #32215 por druchii7
no me atrevería a decir que este es el único bueno entre los trasfondos, pero al menos sí diré que este es de los mejores.

ahora pongo uno de mis favoritos

galrauch, el primer dragón del caos

En los tiempos en que los Altos Elfos libraron sus grandes batallas contra las mareas del Caos bajo las órdenes del poderoso Aenarion, los dragones se encontraban de su parte. Estos enormes seres significaron la némesis de los Dioses Oscuros, ya que aparecían de los cielos, caían en picado sobre los malvados guerreros y los destrozaban e incineraban por miles. La fuerza de los dragones solo encontraba rival en los demonios más poderosos, que eran las vivas encarnaciones del poder de su dios. Las batallas épicas entre estas criaturas legendarias dieron lugar a acontecimientos de tal magnitud que los guerreros mortales no podían más que quedarse mirándolos presos de admiración para, más tarde, convertir aquellos hechos en las canciones y los cuentos que han sobrevivido al paso de los milenios y que se remontan a tiempos inmemoriales. El duelo más famoso de todos cuantos se produjeron fue el que decidió la batalla de la Isla de los Muertos, donde Aenarion y su Dragón Indraugnir lucharon contra cuatro Grandes Demonios, cada uno enviado por uno de los Dioses Oscuros.
En esa misma batalla, el valeroso Príncipe Dragón Learfin y su montura, Galrauch el Dragón Dorado, dirigieron el flanco izquierdo del ejército de los Altos Elfos contra un ejército enorme de demonios de Tzeentch. Las escamas brillantes de Galrauch delataban su parentesco con su hermano, el gran Indraugnir, el más poderoso de todos los dragones y, lógicamente, la fuerza de Galrauch solo quedaba por detrás de la montura legendaria de Aenarion.
Aquel día ambos bandos sufrieron graves pérdidas y, al final, Galrauch y Learfin alcanzaron al Señor de la Transformación que se encontraba a la cabeza de los demonios. La criatura blandió la magia del Caos haciendo gala de un dominio tan perfecto de ella que sus hechizos no tardaron en atravesar las defensas de Learfin y descuartizar al noble elfo. Enloquecido por la muerte de su amo, Galrauch se abalanzó contra el demonio con la firme intención de vengarse aunque ello le costara la vida. Sorprendentemente, la gran figura del Señor de la Transformación no opuso resistencia y las enormes mandíbulas del dragón se cerraron alrededor de su cabeza picuda y se la arrancaron de cuajo. El cuerpo arruinado del Gran Demonio se disolvió al instante formando una neblina multicolor que envolvió al dragón enfurecido para luego desaparecer. Galrauch había ganado y todos los Altos Elfos que se encontraban a su lado lanzaron gritos de victoria. No obstante, las voces se apagaron de súbito al ver que el cuerpo del dragón empezaba a sacudirse repentinamente presa de violentas convulsiones. Al final, la poderosa criatura draconiana se quedó inmóvil y sus ojos quedaron bañados de luz maligna e iridiscente.
El dragón atacó con su aliento de fuego a los Altos Elfos que lo miraban sorprendidos y las llamas que despedían sus fauces eran azules, verdes y de otros colores sobrenaturales. Aquellas llamas no quemaban a nadie, pero su toque sembraba la locura y hacía aparecer mutaciones entre las filas de los Altos Elfos. La piel del poderoso dragón empezó a adquirir un aspecto líquido y sobre ella se formaron rostros maléficos que lanzaban carcajadas maníacas y cantaban alabanzas al Gran Transformador. De la carne del dragón surgieron unos tentáculos repugnantes y unas púas malsanas y, por último, la noble testa de Galrauch se partió en dos hasta la base del cuello de forma que el dragón se convirtió en una monstruosidad de dos cabezas.
Al principio, las dos cabezas estaban gobernadas por la misma voluntad, pero, al cabo de poco tiempo, empezaron a morderse la una a la otra con gran avidez, lo que significaba que el espíritu del gran dragón no había sido destruido del todo. La mente del Señor de la Transformación acabó por arrebatarle el control de su poderoso cuerpo, pero, dado que el sacrificio de Aenarion supuso la derrota de la horda del Caos, este se vio obligado a huir de la ira vengativa de los Altos Elfos y de los dragones.
Galrauch se escondió y permaneció aletargado durante siglos, aunque en determinados puntos de la historia despertó de su sueño para sembrar la muerte y la destrucción en las tierras de los Altos Elfos, de los Enanos y de los hombres. Las leyendas dicen que fue el primero de los dragones del Caos y que fueron muchas las criaturas que nacieron de su sangre y de su maléfica hechicería. Se dice que es el antepasado de los dragones del Caos de dos cabezas, de las quimeras y de muchos otros monstruos maléficos que infestan el mundo hoy en día.
Fue Galrauch el que descuartizó al Rey Thurgrim Brazo Rocoso y a toda su familia y saqueó sus míticos salones. Fue él quien destruyó la ciudad de Languerre de Lac y el responsable de un sinfín de otras masacres y tragedias. Cientos de héroes han intentado acabar con él, pero todos han fallado y ahora sus huesos adornan las cavernas en las que Galrauch ha hecho su guarida.
Al luchar contra esta criatura maligna, sus adversarios no solo tienen que enfrentarse al poder de un dragón, sino también a los poderes mágicos de un Gran Demonio de Tzeentch, lo que ha llevado al desastre a todos los que lo han intentado.

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10 años 6 meses antes #32232 por Darkskull
Muy buenos la mayoría de los trasfondos, aunque ya conocía algunos, siempre está bien recordarlos jaja.

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10 años 6 meses antes #32242 por Darkshadow
ole! cuanto trabajo. felicidades. estoy contigo. me encanta el trasfondo de van horstmann y la cábala.

por cierto, en la historia de Morath, la Sundering es la Secesión (la guerra entre los oscuros y los altos)

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10 años 5 meses antes #34660 por Hiro
Gran trabajo de nuestro amigo Vael. Aunque queda algún párrafo por traducir está en inglés y si conocemos la historia no nos tendría que ser muy dificil de entender. Seguro que hay algún fallo de traducción pero esperamos que se entienda.

Gracias Vael.


Sigmar

De la Wikipedia, la enciclopedia gratuita
Sigmar Heldenhammer
Información Personal
Edad 2552 (si estuviera “vivo”)
Raza Humana
Estado actual Emperador y posteriormente Deidad
Profesión Patrón deidad de El Imperio


En el Universo de Warhammer Fantasy, Sigmar Heldenhammer es el dios protector de “El Imperio”. El fue un líder tribal hace 2500 años (desde la fecha actual) que unió a las tribus en lo que ahora es “El Imperio”. Su símbolo es un cometa de dos colas o un Martillo de Guerra (N.d.T: War hamer, de ahí el nombre del juego).

Además de en Thor (N.d.T: Dios de la mitología nórdica con el que guarda similitud de forma y símbolos), Sigmar parece estar inspirado en una serie de héroes de la mitología clásica (como Hércules o Heracles) así como en personajes de la literatura fantástica especialmente en el famoso personaje de literatura fantástica de Robert E. Howard: Conan el Bárbaro, así como en figuras históricas como Carlomagno, el primer emperador del Sacro Imperio Cristiano; Sansón, el israelita que mató a mil filisteos con una quijada de burro; y Arminius, el caudillo de la guerra que lideró a las tribus germánicas contra las legiones de Roma. Una imagen de un bárbaro blandiendo un martillo apareció en una de las primeras versiones de Warhammer Fantasy Battle luchando contra orcos y goblins se considera la primera representación que Games Workshop ha hecho de Sigmar.
Historia

El calendario Imperial (que es el calendario usada en el mundo de ficción de Warhammer) toma si fecha de inicio en la coronación de Sigmar como Emperador, hecho que sitúa su fecha de nacimiento en el año -39, en la zona de Reikland situada en el suroeste del Imperio y que estaba dominada por la tribu de los Unberogen, generalmente considerada como una de las tribus más poderosas del pre-Imperio. La noche de su nacimiento fué señalada con la aparición de un cometa de dos colas, lo que las tribus de humanos asociaban como un signo de grandes portentos de los dioses. En el año -15 se cree que Sigmar ayudo en la protección de su aldea por parte de una invasion de Goblins, y en ese mismo año dirigió una expedición de castigo contra un clan guerrero de Goblins que tenían prisionero a Kurgan Ironbeard (o Kurgan BarbaHierro), un rey de los enanos prisoner. Como agradecimiento, Kurgan le regaló al joven guerrero un martillo rúnico encantado (martillo de Guerra) llamado "Ghal Maraz" ('Skull-splitter,' en la lengua de los enanos (Khazalid).

Después de eso Sigmar inició una campaña para unir a todas las tribus dispersas en lo que sería el futuro Imperio, y una a una todas fueron conquistadas, ya sea por la diplomacia o por la fuerza de las armas. El incidente más famoso fué el dominio sobre la beligerante tribu de los "Teutogenos", la más grande y ponderosa de todas las tribus que vivían cerca de las montañas Middle Mountains en la parte norte del centro del Imperio, cerca de la actual localización de la ciudad estado de Middenheim (Freistadt). Su cacique, Artur, fué derrotado por Sigmar en combate singular y este hecho es tomado como señal del momento en el que Sigmar ganó el control de todas las tribus del Imperio.

Desde ese punto en adelante, Sigmar se embarco en una campaña de purgación y liberación a través de todas las tierras de las tribus, en un principio contra los Hombres Bestia (Bestias del caos) así como contra las razas Goblinoides (Orcos y Goblins), culminando en la Primera Batalla de Paso del Fuego Negro? First Battle of Black Fire Pass (IC -1), en fechas actuales en Averland, en el sur-este del Imperio. Siguiendo a esta gran Victoria, Sigmar volvió triunfal a su nativa Reikland y fue coronado como Emperador Sigmar Heldenhammer I ('Martillo de Héroes) en Reikdorf, lugar donde está ahora la actual capital del Imperio, Altdorf. Esta fecha permanence como el día más sagrado del Imperio ya que señala el dia de la coronación de Sigmar y su abdicación cincuenta años mas tarde (IC 50) – esta fecha es en verano del año Imperial, en el dia 18 del mes de Sigmarzeit.

Sigmar establecio a los lideres de las doce tribus que le siguieron como los Condes Electores del Imperio, un puesto que todavía dura en el dia de hoy. Los Colmillos Rúnicos, encargados por Sigmar al legendario herrero Enano “Alarico el Loco” no estuvieron terminadas hasta después de la abdicación de Signar, pero sin embargo permanecen como uno de los más poderosos símbolos del poder del Imperio
En el año número 50 de su reinado, Sigmar dejó su corona y fue a las montañas del fin del mundo en el este para ver que había detrás, siguiendo una moda similar al ancestro/guerrero Enano Grimnir the Fearless, quien legendariamente fue a los desiertos del Caos para luchar contra los poderes de los 4 dioses del caos. Las fuentes difieren sobre qué es lo que motivo a Sigmar a realizar esto; algunas de ellas dice que fue a devolver su martillo de Guerra Ghal Maraz a los Enanos, pero el famoso martillo rúnico ha sido el arma que tradicionalmente ha usado el Emperador y el símbolo/reliquia principal del culto Sigmarita, fundado por Johann Helstrum en IC 73. Unas cuantas herejías han dudado de la autenticidad de Ghal Maraz, pero la posición oficial del Imperio es que el martillo que usan los emperadores es el verdadero martillo de Sigmar.

Después de su desaparición, Sigmar atravesó las montañas del fin del mundo y ningún humano lo ha vuelto a ver jamás. Después de una generación empezó a ser venerado como a un dios. El sigmarismo es ahora la religión más importante del Imperio y está intrincadamente mezclada con la política, la cultura y la identidad nacional del Imperio y su gente. Curiosamente, siendo todavía un mortal, Sigmar era un adorador del Panteón de Dioses del Viejo Mundo, y fue coronado Emperador por el templote Ar-Ulric. Pero como los curas y seguidores de Signar reciben una cuantiosa y a menudo positiva respuesta a sus peticiones, esto sugiere que Sigmar a sido en efecto deidificado. El culto de Sigmar promete una vida después de la muerte gloriosa a los que siguen los que acatan las normas y son justos de sus seguidores. Después de su muerte no tienen que tener miedo de ser atrapados por los dioses del Caos o vivir en el reino de Mors, si no que se unen a Sigmar para ayudarlo en su eternal lucha contra el Caos.

Muchas veces, los cultos de Sigmar y Ulric entran frecuentemente en conflicto. El Ar-Ulric y los dos Archi-electores de la fe de Sigmar, asi como el Gran Teogonista (actualmente:Volkmar the Grim), todos tienen un voto en la elección del Emperador. Mientras el culto y sus lideres son a menudo corruptos en la Bizantina política del Imperio, su fe proclama el coraje, la justicia y el honor, asi como la protection del devil e inocente sobre el mal. Es también nacionalista y ve la preservación de las conqistas que hizo Sigmar como un deber sagrador. La iconografía de la iglesia gira en torno a imagines conectadas con Sigmar: El cometa o el martillo son ejemplos de esto. Además de estos símbolos hay otros como el Grifo, bestia heráldica del Emperador Magnus el Piadoso, que salvo el Imperio del desastre durante la Gran Guerra contra el caos en IC 2302-2303.
Es una teoría de sobra conocida por los teólogos del Viejo Mundo que un Campeón de la Luz se alzará en batalla contra las fuerzas del Caos It is a well-known theory among the theologians the Old World that a Champion of Light arises to do battle with the forces of Chaos when they unify around their periodic leaders. Many have felt that Sigmar may have been one of these, and that he fought the very first Everchosen, Morkar, and a number have argued for Magnus the Pious as well. The most recent case came in the year IC 2522, under a young man named Valten of Lachenbad, who became the central figure around which the Empire rallied to fight Archaon the Everchosen in the recent Storm of Chaos event. Valten was especially noted for his incredible strength, instinctive leadership, and strength of will. Furthermore, he strongly resembled the appearance ascribed to Sigmar in Imperial legend, and sported a birthmark on his chest of Sigmar's legendary twin-tailed comet. Hailed as the 'spiritual leader of the Empire' by Emperor Karl Franz and presented with Sigmar's own hammer Ghal Maraz, Valten was believed by many to be an avatar of Sigmar or the returned god under a different name. He was assassinated shortly after the war with Archaon ended by an assassin of the Skaven Clan Eshin, as was confirmed in the background book, the Loathsome Ratmen and All Their Vile Kin.

Recientemente, Volkmar el Grim ha sido reinstaurado como el Gran Teogonista, despues de que su successor, fuera “persuadido” ha dejar el cargo por dos Arch-Lectors. Esmer later fled to Marienburg.


Iconografía Sigmarita
· El cometa de dos colas – Este es el símbolo que apareción en los cielos la noche del nacimiento de Sigmar, y es reconocido universalmente como el símbolo de su culto. El cometa de dos colas ha aparecido históricamente otras dos veces en la historia Imperial, en IC 1999 sobre la capital de Ostermark, Mordheim, anunciando su destrucción cuando el cometa colisionó en el medio de la ciudad, destruyendo la mayoría de las estructuras civiles y matando a una parte sustancial de la población. Ese cometa en particular recibió el nombre del “martillo de Sigmar”, ya que se creía que predecía la venida de Sigmar y destruyó la ciudad de Mordheim, considereda la capital de los pecadores, jugadores, bebedores, prostitutas y crimilanes; el cometa se convirtió también en un símbolo del inminente juicio Sigmarita. Un cometa de dos colas ha aparecido además coincidiendo con la aparición de Valten en Lachenbado en IC 2522, y el portaba una imagen del símbolo en su pecho (una marca de nacimiento). Esto ha sido visto como una irrefutable evidencia de su estatus como avatar de Sigmar.
· Ghal Maraz - En Khazalid, la lengua de los enanos, significa "skull-splitter", el legendario martillo de Sigmar, forjado por el enano Alarico el loco, es un símbolo de la unidad Imperial, y de la defensa de la humanidad y del Imperio. Junto con el cometa de dos colas es el símbolo primario de Sigmar. En recuerdo y como honor a Ghal Maraz, la Orden de los martillos plateados, el el brazo armado del culto Sigmarita y usan martillos en la batalla. Es un símbolo especialmentenefasto para orcos y goblins ya que se cree que los pieles verdes guardan una memoria ancestral en la que recuerdan el peligro y la muerte que Ghal Maraz ha traido a los suyos en su historia.
· Grifo – Símbolo popular en el 2300 y durante el reinado del Emperador Magnus I “el piadoso”. Este fue el símbolo heráldico personal de Magnus y ha sido adoptado por muchos otros emperadores como el “grifo de los Emperadores” de Reikland. El Grifo ha sido también adoptado por la iglesia de Sigmar en general y por el Gran Teogonista Volkmar en particular. El Altar de Guerra de Sigmar lleva una estatua de un Grifo sosteniendo a Ghal Maraz, esto es el emblema de la dinastía de Magnus. En su pecho, Volkmar lleva un grifo de Jade, un amuleto de protección de gran poder basado en el escudo heráldico de Magnus. En sus sermones y viajes privados, Volkmar se refiere frecuentemente a los hechos y palabras que dijo Magnus.
· La cruz Imperial – Un uso usado largamente como representante de la unidad del Imperio. Los brazos de arriba de la cruz son por las antiguas tribus del norte, este y oeste, el brazo inferior se refiere a los Enanos, una de las mas antiguas e incondicionales alianzas. Tiene connotaciones de unidad y juramentos cumplidos.
Sigmar es visto como un dios que persona y entiende a sus seguidores, que los guía y escucha las plegarias de todo aquel que le reza. También es visto como un poderoso enemigo del mal, del Caos y de todas las formas de injusticia. As with the Old Gods of the Old World pantheon, Sigmar grants his clergy supernatural abilities and his holy name can be used to drive away daemons and the unholy creations of Undeath. Sigmarite dogma teaches that the purest Sigmarites are welcomed to join Sigmar's domain in the afterlife, the truly evil will be taken by Chaos, and those in between will be taken by Mórr. Although yet to be canonised, Magnus the Pious is regarded as the greatest of all adherents of the Sigmarite faith, and is revered today as 'the Saviour' by Grand Theogonist and peasant alike.
Referencias
· Warhammer Fantasy Battle libro de reglas, 6ª Edición, Games Workshop.
· La vida de Sigmar, Black Library.

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10 años 3 meses antes #37833 por Baztakh
hiro te lo curras un cojon!!!

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10 años 3 meses antes #37859 por Dinofire_Darkwolf
Jajaja, mira arriba baztakh... lo ha sacado de la wiki

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